“El disco es una parte de un súper-mundo de arte”: Entrevista con Belu Burbuja 

El sábado 15 de Agosto, Belén Manitta (de nombre artístico Belu Burbuja), lanzó su primer disco, “Así me Fui”. Un trabajo muy íntimo, que recopila canciones escritas en diferentes momentos de su vida, pasando por un espectro muy amplio de emociones y sonidos que convergen en un mundo sonoro muy particular y muy propio. Con este primer lanzamiento, Belu nos anticipa que se abren las puertas de un universo artístico que la cantautora está creando desde hace tiempo. 

Habiendo emigrado a México desde la ciudad de Córdoba, Belu nos cuenta cómo fue el proceso creativo del álbum, los desafíos, y cómo las experiencias personales atraviesan toda la música en su primer lanzamiento. 

Entrevista: Candelaria Gómez

Contanos un poco sobre vos. ¿Cómo empieza tu recorrido en la música?

Mi recorrido empieza de muy niña. Cuando era chiquita fui a una escuela de música, Domingo Zípoli,en Córdoba. Cómo entré a la escuela fue muy de casualidad: íbamos en un taxi con mi mamá y estaba sonando una canción de Shakira. Veníamos cantando las dos atrás re locas, y en una de esas el conductor le dice a mi mamá “qué bien que canta la nena, tan chiquita y canta muy bien… Llevala al Zípoli”. Mi mamá le preguntó qué era y él nos explicó que era una escuela de música. Y desde ahí, probamos para hacer el ingreso y entré. Fue todo mucha casualidad. Ahí aprendí sobre música académica, pero siempre fue un poco aburrido para mí, ese mundo. Siempre me gustó el mundo más rockero, más pop. Pero creo que el contacto con la música tan niña me ayudó muchísimo. 

Y después, ¿Cómo entraste en el mundo de la composición? ¿Cuándo empezaste a escribir tus propias canciones?

Con una amiga nos juntábamos a escuchar Jonas Brothers y a escribir canciones. Nos emocionábamos mucho con las canciones, y de repente escribíamos y armonizábamos nuestras propias letras. Teníamos 14, creo. Y las dos tocábamos la guitarra. Creo que ahí, con ella, inventamos algunas cosas. Personalmente no puedo decir que haya un día que pueda identificar como “acá empezó todo”, pero siempre me gustó escribir y tocar. Y en eso se fue dando; me gustó una melodía, una letra, y ahí escribí algo. Nació solo. Y cuando me di cuenta, ya tenía un par de canciones. Por eso más adelante vino la idea del disco. 

Recopilando todas estas canciones que ya tenías, ¿Cómo nace la idea de lanzar un álbum?

En eso, justamente. En realidad tengo muchísimas más canciones, creo que como para tres discos más. Pero nunca tuve el coraje, nunca me había animado.Tampoco me encontraba en lugar de solventar los gastos de, grabar, pagar a músicos, mezclar, etc. Todo lo que implica que el disco suene bien. Pero ahora se dio todo: soy más grande, tengo una economía que me permite sostenerlo, y decir “me voy a animar y lo voy a hacer de una vez”.

¿Cómo hiciste para seleccionar, de ese universo de canciones que tenías, las que quedaban en el disco? 

Las primeras tres canciones que compuse en la vida, están en el álbum. Son de hace diez o quince años. Las otras tres las compuse más recientemente. La idea fue que el álbum representara esa primera etapa, esas tres primeras canciones. Y después lo más nuevo que pude hacer. Mezclar el pasado y el (más o menos) presente. 

¿De qué se trata “Así me Fui”?

Tiene muchas cosas con respecto a mi identidad, a estar en un lugar, a irme… a la creación en general. Casi todas las canciones hablan de la naturaleza, así que es un tema fuerte también. Habla del proceso interno de encontrar un lugar… para mí ese lugar es la música. 

Tiene una estética muy particular, o un imaginario artístico que se siente muy tuyo. ¿Cómo fue la creación de ese mundo del álbum?

Creo que predominan dos estilos. Uno que tiene que ver con la ternura, con el mundo más interno, más sensible, inocente. El otro es más rock, es más pesado. Sigue siendo muy íntimo, pero con ganas de romper todo. Es una fusión de ternura y rebeldía. Esa es la estética. 

Por otro lado, estudié cine. Así que estoy armando toda una propuesta visual para el álbum. Ya tenemos un videoclip grabado por un equipo completamente de pibas, todo fue increíble. Tuve mucho apoyo de mi familia también, mi hermana es maquilladora y mi mamá hace vestuario. Si bien es un disco muy íntimo, o que habla de una sobre persona, las canciones son muy universales. Pienso que abarcan cualquier época de la vida, de cualquier persona. Tienen un universo que se puede reproducir en cualquier parte. Y en eso se va a fundir el universo cinematográfico. Hago animación también, así que va a tener algo de eso también. Hace poco filmamos un video con un amigo que conocí. “Espinas” va a tener un video, con animaciones y dibujos. El disco es una parte de un súper-mundo de arte que vengo tejiendo lentamente, a mi tiempo. No estoy haciendo nada forzosamente, lo hago porque me gusta y ya. 

Hablábamos de que el álbum refleja mucho el haberte ido, emigrar. ¿Cómo va siendo tu experiencia como artista cordobesa en México? 

Está muy loco, la verdad. Pero muy divertido. En algún punto necesitaba irme de Córdoba. Sentía que no estaba pudiendo expresar mi música. No sé por qué. Es raro, no hay un motivo. Y ahora puedo, en México vivo de la música. Toco en los bares, hago canciones mías, covers, me contratan por eso. Me está yendo muy bien. Así que es una pregunta difícil, porque nunca pude soltarme por completo en Córdoba. Y acá sí, ya me reconocen por mi música, ya saben que toco, me hago amiga de los músicos. En todos los pueblos donde voy, pregunto dónde están los músicos, voy y toco con ellos. Es una locura. Y yo todavía me pregunto por qué no me pasaba esto en Córdoba. Aún no lo sé. A veces es necesario cambiar de lugar para habitar toda esa música que una tiene.

¿Cómo ves la escena musical allá?

Una de las cosas por las que quise venir acá es porque admiro mucho el trabajo de Julieta Venegas, Natalia Lafourcade, Silvana Estrada… son increíbles. Han sido referentes en mi música. Sí siento que hay una escena un poco más abierta a la música, a recibir la música. Compartirla, hacerla. Hay una recepción mucho más amplia para poder hacer música con otros. Me parece que es un muy lindo lugar para hacer música. 

Sobre estas músicas referentes para vos, ¿Qué artistas sentís que te influenciaron a la hora de componer?

Una lista larguísima, no sabría por dónde empezar. De muy chiquita, a los diez, once, era muy fan de Shakira. Muy, muy fanática. De más grande, empezando a entender más el mundo, la política, entendiendo otras nociones, me volví muy fan de Violeta Parra. En esa misma época escuché mucho a Julieta Venegas, Natalia Lafourcade, y después Eruca Sativa. Lula y Brenda fueron lo que más me impactó. Las veía y no lo podía creer. La parte más rockera del disco fue, sin dudas, inspirada por ellas dos. 

La producción del disco es muy hermosa, y junto con los temas en sí, y las letras, termina de construir este mundo propio que tiene el álbum. ¿Cómo fue el proceso de producción? 

El productor que hizo todo se llama Giuliano Pesseti, y es un genio. Fue todo muy caseramente, en su home studio, y eso me impresiona mucho. Suena un caño el disco, y lo grabamos en una habitación de dos por dos, con todo lo que había. Las canciones con batería sí fueron grabadas en un estudio, pero el resto las grabamos sin muchas cosas. Pero Giuliano se lleva la corona por su trabajo con los sonidos y con todo el mundo sonoro textural, aunque yo participaba en las decisiones también. También valoré mucho su escucha. Supo comprender mis ideas y se formó una idea y vuelta sobre cómo tenían que sonar las canciones. Pude mostrarle las canciones y que sus aportes fueran exactamente lo que me imaginaba. Hicimos la producción entre los dos, pero él fue muy bueno escuchando y acompañando. Eso fue clave, si no, no me hubiera animado a hacerlo. 

En “Espinas” el álbum explota. Me llamó mucho la atención el contraste de este tema con los dos primeros, que son súper suaves, súper íntimos. Acá pasamos de un mundo a otro, más eléctrico, más sónico. ¿Cómo tomaste la decisión de poner este tema en ese lugar? 

Tratamos de armar una progresión exactamente así. Y se une con lo que hablábamos antes, las primeras canciones son del mundo de cuando era más chica. Tienen ese tono de esa Belu de hace tantos años. Las últimas tres, que son más rockeras, son de esta Belu que es más grande y piensa otras cosas. Queríamos lograr esa paulatinidad de la época en que las canciones fueron escritas y cómo fue evolucionando el sonido también. Era una progresión en las dos cosas: cómo estaban escritas las canciones, y en su mundo sonoro. 

Sobre la etapa de grabación, vi por tus posteos que fue un proceso bastante colaborativo. ¿Querés contarnos cómo fue?

Sí, fue muy colaborativo, y también muchas cosas se resolvieron muy rápido. Fue increíble, la verdad. Estoy super contenta con los músicos. Mi sueño máximo era que todo sea hecho por pibas. Admiro mucho a las bandas de pibas cordobesas que hay. Pero no lograba coordinar y conformar un equipo, capaz ya estaban en otros proyectos, o con otras cosas. Pero sí pude grabar la batería con una piba que admiro muchísimo, que es Cons Lemmeh. Ella canta en Lava Andina y es baterista de Irmanas. Las dos muy buenas bandas de Córdoba. Así que que ella haya sido parte de mi disco me emociona mucho. En los sintetizadores de “Espinas” estuvo Tobías Gencarelli, que pertenece a la Casa Mutante. Ellos dos fueron quienes se sumaron al equipo. Después lo hicimos todo mano a mano con Giuliano. Si bien me hubiese gustado que fuera más colaborativo, yo tenía en claro que iba a viajar sola mostrando mi música, y que si necesitaba muchas personas para grabar el disco, iba a ser muy complicado reunirlas a todas cada vez que fuera a tocarlo en vivo. Así que mi plan era que con lo menos posible, sonara bien. Como Eruca, que siempre tiene unas cuatro personas. Pero justamente por eso, que para cuando fuera viajando pudiera defender las canciones sin necesidad de reunir tanta gente, y que tocándolas sola ya suenen. Esa era la idea desde el principio.

“La Montaña” fue el single, la vista previa que tuvimos al mundo del disco. ¿Por qué te pareció que lo representaba mejor?

La verdad me costó mucho elegir una, son muy diferentes. Después pensé en empezar más tranqui. En mi círculo de amigos todos aman esa canción, se emocionan cuando la toco. Sentí que fue más como un regalo para ellos, como decirles “chicos al fin grabé La Montaña”. Así que fue más como un regalo, un homenaje a mis amigos que estuvieron ahí siempre. 

¿Vamos a poder escuchar “Así me Fui” en vivo acá en Córdoba? 

Lo estoy planeando. Tengo que ver varias cosas acá, pero estoy planeándolo. Yo creo que hay una posibilidad, veremos