La canción es la misma o ¿Por qué existe una banda tributo?
Antes que exista la industria musical y las grabaciones lo que se vendía era la partitura de los compositores. Había intérpretes o cada uno con el instrumento casero podía tocar las obras. Con el tiempo y los avances técnicos los intérpretes pasaron a ser tributantes.
Texto: Santiago Mansilla

You don’t know what you’re missing, now
Any little song that you know
Everything that’s small has to grow
And it’s gonna grow, push push.
No sabes lo que te estás perdiendo, ahora
Cualquier cancioncita que conozcas
Todo lo que es pequeño tiene que crecer.
Y va a crecer, empuja, empuja.
The Song Remains the Same – Led Zeppelin
“El rock no se murió ni en pedo” dijo el viejo rockero con remera de los Guns. “Sí, por ejemplo están…” respondió el joven antes de enumerar las bandas actuales que le gustan. “Esos no hacen rock” retrucó el señor y empezó a hablar de bandas que ya no existen. En algunos casos con más de la mitad de sus integrantes, efectivamente, muertos. En medio dijo una serie de barbaridades al joven y remató con gritando: “GENERACIÓN DE CRISTAL”.
¿Por qué alguien tiene una banda tributo y porqué alguien las va a ver?
A algunos músicos les suele generar rechazo la existencia de músicos que eligen interpretar obras completas de un artista en concreto antes que componer. Son un insulto, incapaces de crear, encandilados con el brillo de la fama ajena y las luces de flashes del público -que no suele ser poco-. Existe el público de las bandas tributo y también caen las críticas sobre quien elije ver a la reversión de Soda Stereo, Los Redondos, Guns n Roses y demás. El viejo dilema del cerdo y el que le da de comer. Pero si hay alguien que propone un show (sea propio o ajeno) y alguien que lo disfruta ¿Donde está el problema? ¿El público es idiota? ¿Las bandas tributo subestiman a la gente? ¿Estoy planteando afirmaciones en forma de pregunta?
Decir que las bandas tributo existen porque la gente va a verlas es como una democracia de mercado. Cada ticket cortado es el voto en un referéndum con la consigna “banda tributo ¿si o no?”. Hablar de “lo que el público quiere” siempre es errado, el público no sabía que le iban a gustar los Strokes en el 2001 y ahora están haciendo fila para ver al tributo de los neoyorkinos.
Hay otra posición: la banda tributo como proyecto paralelo para juntar la plata para financiar la banda principal, la banda a la que se le pone creatividad. Esta estrategia suele funcionar pero suele haber un error de interpretación. Hay bandas que inician un tributo para, eventualmente “incluir canciones propias en el repertorio y que la gente las vaya conociendo” y después de eso solo tocar las canciones propias. En el preciso momento que Nirvana2 dice “esta es nuestra” todos agarran sus teléfonos para contestar el mensaje que quedó pendiente. Lamentablemente para los músicos del escenario la entrada la cortó Kurt, no el cantante de Nirvana2. Ni siquiera cuentan Grohl o Novoselic para esto.
En el cuento “El Grupo Antipop del Norte Argentino” de Fabio Martínez unos adolescentes con remeras rockeras deciden ir a golpear a todos los músicos tributo:
“Como íbamos a viajar a México a darle una paliza a Luis Miguel o a Puerto Rico y pegarle a Ricky Martin. Pero ella sacó un cuaderno y me mostró nombres y direcciones.
– Mary Choque, alias Gloria Trevi, Sarmiento 222
– Mateo Uncos, alias CAE de Bravo, Pasaje Toledo sin número
– Victor Hugo Paredes, alias Michael Jackson, San Martín 888”
-Tenemos que hacer cagar a esos giles
(…)
El plan era gritarle “SÉ VOS MISMA” para que aprendiera.”
Personalmente estoy invicto si de ver tributos se trata, me gustaría ver un tributo a Iorio solo para escuchar el “Sé vos nomás”.
La mejor regla del espectáculo siempre es el “mostrame que tenés” como en el capítulo 5 de la temporada 2 de Rick y Morty. ¿Está bueno, es malo? no sé, pero que me entretenga de algún modo si para eso vine. No hagas que los parlantes de este lugar suenen mal. Ya muchas veces los mismos parlantes de un bar decadente se encargan de eso, no profundices. Esto aplica para cualquier banda, sea tributo o no.

Tampoco es que algo original sea mejor. Hay bandas que nadie ve y no es precisamente porque las malvadas banda tributo se lleven a la gente. No se vale de una idea original para llenar una sala o llegar al público, nunca se trató de originalidad. Hay mecanismos para que una canción suene que no tienen que ver con lo musical. Todas las bandas tributables son las que en algún momento sonaron en la radio o canales como Mtv (cuando ese era el mecanismo). Hay algo popular siempre y por un motivo muy simple: si resulta incómodo ver a una banda tributo con la sala llena, imagínalo con una sala vacía porque los músicos eligieron una banda que solo ellos conocen.
Los Redondos deben ser la banda argentina con más tributos. Hasta existe el chiste de que los Fundamentalistas del Aire Acondicionado son la banda tributo más grande. Justo Patricio Rey tiene lo que le llaman “mística”, las canciones inéditas que no se encuentran en muchos lugares y menos si hablamos de escucharlas en buena calidad.
Entonces…¿Sí o no?
Saliendo de la pandemia, cuando volvían los recitales, me tocó entrevistar a Gorgui Moffatt cantante de The End -tributo a Pink Floyd-. Repito: nunca vi una banda tributo así que no podría juzgar si The End está bueno pero sí sé que le ponen ganas. En sus recitales hay representaciones teatrales de la película The Wall y tienen la medalla de haber tocado con músicos de la banda de Waters, Gilmour y Barret. Cuando le pregunté al respecto de este aura de las bandas tributo respondió (no textualmente pero no pude encontrar la entrevista) que existen orquestas recreando obras de Mozart ¿Por qué no hacer algo así con Pink Floyd?. Tiene un punto.
La única respuesta que se me ocurre a eso es una cuestión técnica. En la época de los Mozart, Beethoven, Liszt, Chopin y demás no existía la industria de la grabación que lograba mantener sus obras tal cual ellos podían interpretarlas. Siempre que se quiera escuchar a las bandas tributables, se puede a través de sus discos y ahí se separan las aguas: de un lado los que disfrutan la música y del otro los que disfrutan del espectáculo que esta ofrece. Se valen las dos.
En los 50’ ya había los imitadores de Elvis pero, de nuevo, la industria musical y la distribución de la música era algo muy distinto. Para muchos la posibilidad de siquiera conocer esta música era a través del loco del pueblo que se hacía llamar Elvis y no responde a su nombre real como Carlos Gutierrez en “El Último Elvis”. A quienes se suele registrar como “primera banda tributo” es a los Buggs, grabaron un disco con canciones de los Beatles en 1964. El mismo año que salió “I Want to Hold Your Hand” de los Baltes salió “I Want to Hold Your Hand” de los Buggs.
Que las bandas den un buen show y como público podemos estar abiertos a las nuevas canciones en todas sus formas. Seguir queriendo escuchar lo mismo una y otra vez es matar el presente y la posibilidad de un futuro. Vuelvo al principio: a nadie le interesaban los Strokes cuando no podían hacer un estadio en Argentina pero de algún modo llegaron ahí.
Lee más: Hauntología: el museo de novedades
Durante el año pasado tuve una conversación con un amigo que participa de una agrupación estudiantil, ese finde organizaban el bosquecito en la facultad. Por supuesto tocaba una banda tributo. Le planteé que había muchas bandas jóvenes, originales, que están buenas y que llevan público (que en definitiva es lo que a un organizador de eventos debe interesarle).
Su respuesta fue que es gracioso el espectáculo. Es gracioso ver a cuarentones pasados de estupefacientes y que claramente se odian, tratando de hacer una canción de una banda que se nota que aprecian pero que ni siquiera tienen la cantidad de integrantes que las canciones necesitan. Puede que haya un mix de su respuesta y un par de opiniones mías pero sí se refirió a ellos como un “show gracioso”. Ni siquiera se trataba de la música, la banda original o su capacidad de interpretar; era un meta-show a pesar de ellos.
Si alguien hace canciones de Iorio me encantaría que cambien la letra: “Sé vos, nomás y al mundo salvarás; y si querés ser alguien más…”. No se me ocurrió un remate, que la banda tributo se encargue.
