Los Toiletes: “Meter 25.000 efectos a la vida la hace menos deprimente”
En el marco del festival Popscuro, Los Toiletes hablan de su identidad visual, de dónde nacen las canciones y de por qué subirse a un escenario sigue siendo un acto político.

Entrevista: Juan Pablo Rodano
Testi es bajista, pero también es la persona que dibujó el inodoro triste que funciona como logo de Los Toiletes. Esa imagen —simple, peluda, deliberadamente antisolemne— dice bastante sobre cómo la banda entiende el arte: como un bollo de basura que se presiona contra el pedal hasta que suena. En el contexto del festival Popscuro, uno de los ciclos que acompañó a la banda desde sus primeros pasos, Testi habló sobre la convivencia entre lo irreverente y lo sensible, sobre las letras que nacen de escuchar a personas pipeadas en la calle y sobre lo que significa volver a subirse a un escenario cuando hay una chica en la formación.
El nombre, el logo del inodoro triste… hay algo muy deliberado en esa presentación irreverente. ¿Cómo conviven eso y la música que hacen, que es bastante sensible y nostálgica? ¿Fue una decisión desde el principio o fue apareciendo?
En lo que se refiere al logo, lo hice yo. En algún momento me puse a buscar esta necesidad de hacer que algo sea simple. Líneas para nada pensadas, y tirar siempre el término «línea peluda» me parece siempre una muy buena idea para poder generar todo lo que es un logo.
¿Cómo convive eso con la música que hacemos? De la siguiente manera: vos pensalo de una manera en que siempre todo el mundo va a pensar que si vos hacés tal o cual tipo de música vas a ser tal o cual persona. En este caso es completamente lo opuesto. Somos personas que la pasamos bastante mal porque en Argentina actualmente no hay personas que la pasen bien, lógicamente, pero en nuestro día a día somos personas bastante felices que les suceden cosas bastante movilizantes todo el tiempo.
El freno de mano que metemos ahí es en decir: bueno, toda esta poronga que me está pasando en mi vida la voy a transportar a esto. Entonces es como agarrar, hacer un bollo de basura gigante y presionarlo contra un pedal hasta que se rompa.
Que eso suceda así fue una decisión que pasó desde el comienzo. Toiletes es una banda que surge desde el momento en el cual dos personas están explotadas muy laboralmente en un contexto de ajuste económico impresionante desde 2023. Entonces lo único que se podía hacer era presionar todo lo que sentimos hacia un instrumento, para ver qué es lo que podemos sacar de eso para intentar ser felices en el proceso.
Miguel habló en otra oportunidad de imaginar la guitarra como un videojuego, de pensar los pedales como si fueran controles. ¿Cómo arrancan las canciones en general — desde lo instrumental, desde una letra, desde una imagen o sensación?
Para mí, hablando principalmente de las cosas que he compuesto yo y de cómo bajo mis ideas a la banda, siempre he empezado desde lo lírico. Por ahí en el caso de Miguel, que es una persona que le sabe más a los instrumentos, empieza más a través del instrumental. A mí siempre me ha movilizado y me ha sido necesario tener primero una letra.
Soy una persona que siempre está escuchando las cosas que dice la gente que anda pipeada por la calle, para poder sacar algún tipo de letra y transformarla en canción. El ejemplo de «Lobotomía»: la parte de «vomité contra tus dientes» fue una discusión entre dos piperos. Uno le decía al otro: «y vos sos un otario, me echaste todo el pato, me vomitaste todos los dientes». Lo escuché muy por arriba, también es la interpretación que le habré dado yo, y quedó ahí.
Se viene el Festival de Popscuro. ¿Qué expectativa tienen para esa fecha? ¿Hay algo que quieran mostrar o probar en ese show en particular?
La expectativa que tenemos para esta fecha es, simplemente, subirnos al escenario y demostrar una vez más —y volver a hacerlo, y volver a hacerlo las veces que sea necesario— de por qué hay que apostar a las bandas que tienen chicas en su formación. Eso, principalmente.
En el show en particular, algo que queremos probar tranquilamente es cómo la música está sobrevalorada. Básicamente podemos subir a plantear la idea de que meter 25.000 efectos a la vida hace que se vuelva un poquito menos deprimente, en tiempos de lo que serían gobiernos de derecha. Nada más.

