Luca Lucero: «Si seguía por el mismo camino, iba a repetirme»
Luca Lucero es un artista pop latino, su propuesta combina melodías con una narrativa directa. Con su nuevo single, una reversión del clásico «Mi Historia Entre Tus Dedos», el músico pretende marcar un reinició en su carrera.

¿Qué te llevó a dar el paso? ¿Cuándo supiste que era el inicio de una transformación?
Este single no es un cambio de estilo: es un regreso. “Mi Historia Entre Tus Dedos” es una canción que me atravesó cuando era chico. No quería hacer un cover; quería dialogar con esa emoción desde el hombre que soy hoy. Cuando terminé «Autómata», sentí que algo se había cerrado. Fue un disco conceptual, intenso, necesario. Pero después de eso entendí que, si seguía por el mismo camino, iba a empezar a repetirme. Y yo no quiero repetirme: quiero descubrirme. Ahí supe que esta versión tenía que ser el primer capítulo de una transformación. No hacía algo nuevo por moda, sino algo más verdadero.
¿Qué cambia y qué sigue intacto la esencia de Luca Lucero?
Mi esencia nunca cambió: soy romántico, soy emocional, creo en el amor en todas sus formas. Creo en la sensibilidad como fuerza, no como debilidad. Lo que cambia es el coraje. Hoy me animo a mostrar esa sensibilidad sin disfrazarla de concepto, sin esconderla detrás de una producción. Estoy menos preocupado por cómo se ve y más enfocado en cómo se siente. Este nuevo sonido no es una ruptura: es una desnudez.
¿Qué te gustaría que el público descubra al escuchar el single?
Me gustaría que descubran que esta canción no es nostalgia: es presencia. Que sientan que no estoy cantando algo prestado, sino algo que me pertenece. Y ojalá también se descubran a sí mismos. Vivimos anestesiados por pantallas, por ruido, por urgencia. Esta canción es una invitación a volver a sentir sin ironía, sin filtro, sin algoritmos. Si alguien la escucha y se permite sentir algo que tenía guardado, entonces todo valió la pena.
¿Qué podemos esperar de Luca Lucero en el mediano plazo?
Van a ver a un artista que ya no está buscando una forma, sino profundizando una identidad. Estos dos años fueron de aprendizaje, de errores, de estudio, de crecimiento real. No estoy construyendo una marca. Estoy construyendo una voz. Lo que viene es evolución, pero desde la honestidad. Menos personaje, más persona. Y eso, aunque parezca simple, es lo más desafiante de todo.
