Mugre vuelve a Córdoba

El power trío regresa a Córdoba para presentar su segundo disco, titulado Mugre, este sábado 26 en Chilli Street Club.

El post-punk de nuestro país tiene mucho para decir, y Mugre es una de las bandas que más urgencia está demostrando en hacerlo. Jazmín Esquivel en guitarra y voz, Mariana Michi en bajo y voz y Sofía Naara en batería y voz forman un trío que lleva más de una década transitando la escena under porteña. Desde 2015, las tres construyen una propuesta en la que conviven el post-punk, el punk-rock y distintas influencias del rock alternativo, pero también una forma muy particular de mirar la vida cotidiana: con humor, contradicción, deseo, enojo y una buena dosis de incomodidad.

En julio de este año lanzaron Mugre, su segundo álbum de estudio. El disco fue producido por la propia banda junto a Tweety González, quien también estuvo a cargo de la mezcla, y reúne diez canciones que profundizan una identidad que Mugre viene construyendo desde sus primeros trabajos. 

La crudeza de sus sonidos y una personalidad híper marcada en las letras transforman a Mugre en una banda de las que alzan la voz. “Entre la hierba de la intuición / deseos incógnitos en tus mensajes / no me arrepiento” aparece como una declaración de principios: hay deseo, vínculos, contradicciones y una búsqueda constante de aquello que se esconde debajo de lo cotidiano.

Pero si algo caracteriza a Mugre es que la oscuridad nunca aparece sola. Hay una tensión permanente entre lo áspero y lo bailable, entre la bronca y las ganas de moverse. El disco puede sonar incómodo, urgente y hasta iracundo, pero no por eso deja de ser profundamente físico: marca un pulso que parece pedir movimiento incluso cuando las letras están hablando de algo bastante más difícil.

En una escena musical con cierta introspección prolija, Mugre elige otra cosa: la distorsión, el ruido, el cuerpo y el enfrentamiento. No necesariamente porque haya que gritar más fuerte que el resto, sino porque su música parece encontrar ahí una forma de decir lo que necesita.

La rabia también aparece en las letras. “Nunca faltan los de siempre a explicarnos / que los malos no son malos, son humanos / nunca faltan, ellos quieren iluminarnos / siempre vuelven a los de siempre a explotarnos”, cantan en uno de los momentos más políticos del álbum. No es una novedad dentro de la trayectoria de la banda: la mirada social y política ya atravesaba Somos Profesionales (2024), donde conviven canciones sobre vínculos, deseo y trabajo con una lectura crítica del presente.

Es ahí donde se encuentra una de las características más interesantes de Mugre: no necesitan separar lo político de lo cotidiano. Las canciones pueden hablar de una relación, del cansancio, de una noche, de una ciudad o de aquello que nos indigna y, en todos los casos, hay algo que termina conectando esas experiencias. La política no aparece como un discurso agregado desde afuera, sino como parte de la vida misma.

Mugre llega después de una discografía que empezó con los EP Emocionando a la gente (2018), Gracias por cuidar el equipo (2019) y La Santísima Trinidad (2023), y el álbum Somos Profesionales (2024). Este último, además, fue presentado en distintas ciudades de Argentina, Uruguay y México, ampliando el recorrido de una banda que lleva años construyendo su lugar desde el under. 

Ahora el recorrido vuelve a pasar por Córdoba. El pogo tendrá sede en barrio Güemes: Chilli Street Club, en Fructuoso Rivera 273, será el encargado de recibir al trío este sábado 26 de septiembre desde las 20 hs. Las entradas están disponibles por Alpogo

Si nunca las escuchaste, podés entrar por cualquiera de sus etapas. Desde Emocionando a la gente hasta el reciente Mugre, hay más de diez años de una banda que fue construyendo su identidad sin demasiadas concesiones y que encontró en el post-punk una forma de hacer convivir melodía, ruido, humor y bronca.

Y si necesitás una referencia para ubicarte antes de darle play, probablemente encuentres algo de Mugre en artistas como Marilina Bertoldi, Sakatumba, Dum Chica, Nina Suárez, Fonso y Las Paritarias o Isla Mujeres: comparten la necesidad de hacer del escenario un espacio de tensión, movimiento y expresión.